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Torreones del Castillo del Cid, Jadraque

Jadraque

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Jadraque, en el corazón de Guadalajara, descubre al viajero un rincón donde la historia y la naturaleza dialogan en armonía. El Castillo del Cid, dominando el cerro, marca el horizonte y guía el paseo entre calles con un atractivo patrimonio monumental, mientras el entorno natural de La Alcarria envuelve la villa con paisajes abiertos, luz serena y silencio rural. Un destino para caminar despacio, contemplar y dejarse llevar por la esencia auténtica de lo rural.

Vista general del Castillo del Cid, Jadraque

Jadraque, Guadalajara

La fortaleza del Campeador

Sobre un cerro de La Alcarria, en la margen izquierda del río Henares, se alza majestuoso el Castillo del Cid, dominando la localidad de Jadraque desde lo alto. No es un cerro cualquiera, Ortega y Gasset lo describió como “el más perfecto del mundo”, una afirmación que cobra sentido al contemplar la imponente silueta de la fortaleza recortada en el horizonte. Símbolo de la villa y su principal atractivo, desde la distancia se muestra como una mole poderosa e inexpugnable, aunque al acercarse por el tranquilo paseo desde el pueblo y por el camino al pie de las murallas revela unas líneas que anuncian la influencia del Renacimiento italiano. Construido en el siglo XV –y morada de diversos reyes castellanos y españoles, como los Reyes Católicos, Carlos I, Felipe II, Felipe IV o Felipe V, así como de aristócratas o personajes ilustres que pedían asilo durante sus viajes– este castillo palaciego y residencial es uno de los últimos de su tipo levantados en España, concebido no solo para la defensa, sino también como expresión de prestigio y grandeza. Podemos disfrutar de su perímetro amurallado, reforzado por sólidos torreones que protegían sus muros, testigos silenciosos de su pasado. Su primer propietario fue Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, conde del Cid por concesión de los Reyes Católicos, quien lo erigió como símbolo de poder y legado. Visitar el castillo de Jadraque es asomarse a la historia desde uno de los miradores más emblemáticos de La Alcarria. 

Desde el Castillo del Cid, la mirada se pierde entre cerros y llanuras, con la Sierra Norte como telón de fondo y las vegas del Henares a nuestros pies, un amplio horizonte de calma y sosiego.

Goya y Zurbarán

 

Ya en el caserío, Jadraque guarda un rico patrimonio monumental. Destaca la imponente Iglesia de San Juan Bautista, del siglo XVII, con una magnífica portada de estilo manierista, y en cuya sacristía se custodia un singular óleo de Zurbarán y otro de Juan Bautista Maíno. Su espléndido pasado, como centro y capital de una amplía comarca, se refleja en algunas casas hidalgas entre las que destaca la antigua Casa Palacio de la familia Arias de Saavedra, en plena calle Mayor, que esconde entre sus muros la Saleta de Jovellanos, un bello rincón en el que disfrutar de los frescos atribuidos a Francisco de Goya, y realizados durante las visitas que realizaba el pintor a su amigo Gaspar Melchor de Jovellanos, que en 1808 permaneció durante unos meses en dicha casa, donde recibía a numerosos amigos, entre ellos el pintor aragonés. Coquetas, sencillas y recogidas son las ermitas del Cristo y de la Soledad, la de San Isidro y la de Cáritas; y curioso y garante de una tradición rural ya desaparecida podemos visitar el Museo de Guarnicionería, único en la provincia de Guadalajara.

Paisajes y naturaleza desbordantes

Su estratégica ubicación entre la Sierra Norte y las zonas bajas de La Alcarria y La Campiña convierten Jadraque en un centro de operaciones ideal para conocer un entorno natural que no deja indiferente. Por aquí pasa el Camino del Cid –ruta turística cultural que sigue las huellas literarias e históricas de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador–. Varios senderos y rutas señalizadas recorren los alrededores y se convierten en invitación para perderse entre suaves cerros, campos abiertos y caminos tranquilos que se funden con el horizonte. Desde lo alto, las vistas se despliegan sobre el valle del Henares, mientras senderos y parajes cercanos ofrecen el escenario perfecto para pasear, respirar aire limpio y disfrutar del ritmo pausado de la naturaleza. No muy lejos, camino de la bella e imprescindible Sigüenza, no debemos perdernos los encantos naturales del Parque Natural del Barranco del Río Dulce con sus espectaculares barrancos y frondosos valles.

Información destacada

  • Ubicación: La Alcarria.
  • Patrimonio: Castillo del Cid / Iglesia de San Juan Bautista / Saleta de Jovellanos.
  • Naturaleza: Parque Natural del Barranco del Río Dulce.
  • Gastronomía: Cabrito asado / Torreznos / Morcilla / Choricitos / Bacalao.
  • Fiestas: Cena Medieval y Hogueras de San Juan / Fiesta de las Migas / Fiestas en honor al Cristo con la Cruz Acuestas.

Maximiza tus sentidos: descubre, saborea, experimenta cada rincón