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Mirador de Ayna

Ruta de senderismo Ayna-Alcadima

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  • Gratuito
  • En familia
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Entre farallones rocosos, pinares y la fértil vega del río Mundo, esta ruta parte del encantador pueblo de Ayna —conocido como la “Suiza Manchega”— y conduce hasta la antigua aldea de Alcadima, un pequeño núcleo rural abandonado que aún conserva el eco de la vida serrana. Un agradable paseo junto al río Mundo que conduce hasta Alcadima, una antigua aldea serrana entre huertas, salinas históricas y paisajes espectaculares.

Servicios

  • Actividades

  • Aparcamiento

  • Atención al visitante

  • Merenderos

  • Restaurantes y alojamientos

Ayna, Albacete

Sobre esta ruta

La ruta senderista entre Ayna y Alcadima es un recorrido  fácil que discurre en paralelo al río Mundo, en un entorno natural de enorme belleza dentro de la Sierra del Segura. El itinerario permite disfrutar de espectaculares vistas del valle, de antiguos paisajes agrícolas y de un interesante patrimonio histórico vinculado a la explotación de la sal.

El camino forma parte del GR-67 y parte desde las afueras de Ayna, siguiendo el llamado camino del Salero. A lo largo del recorrido se alternan pinares, huertas tradicionales y miradores naturales que ofrecen panorámicas del profundo valle excavado por el río.

Ayna se encuentra enclavado en uno de los parajes más pintorescos de Castilla-La Mancha, en el estrecho del Gargantón, donde el río Mundo ha tallado un profundo cañón rodeado de impresionantes paredes rocosas. El pueblo, asentado sobre un balcón natural de roca, recibe el sobrenombre de La Suiza Manchega por la espectacularidad de su paisaje.

Desde el Mirador del Diablo, situado a apenas 1,5 kilómetros del casco urbano, se obtiene una de las mejores panorámicas del conjunto. Desde este punto es posible contemplar el caserío de Ayna, el valle del río Mundo y los grandes farallones que lo rodean, además de una importante zona de escalada muy frecuentada por aficionados.

La ruta hacia Alcadima es un agradable paseo de aproximadamente 3,5 kilómetros de ida que apenas presenta desnivel. El sendero está perfectamente acondicionado y discurre por una pista forestal que en algunos tramos se encuentra asfaltada y protegida con barandillas de madera para facilitar el recorrido y disfrutar de las vistas.

Durante el trayecto se observan antiguas salinas de origen árabe que recuerdan la importancia histórica de la explotación de la sal en esta zona. También se aprecian huertas tradicionales que aprovechan el agua del río Mundo y el clima suave del valle.

El destino final es Alcadima, una antigua pedanía del municipio de Liétor que quedó despoblada a mediados del siglo XX debido a la emigración hacia las ciudades. A pesar del abandono, aún se conservan algunas viviendas restauradas, un antiguo lavadero y una fuente que continúa manando agua.

Detalles adicionales

La ruta tiene carácter circular y es apta para todos los públicos, por lo que puede realizarse en familia. Su trazado coincide parcialmente con el sendero de gran recorrido GR-67 y se encuentra bien señalizado.

Tras abandonar el núcleo urbano, el camino avanza durante casi dos kilómetros bordeando el profundo tajo del río Mundo. Durante este tramo el paisaje está dominado por grandes pinares, escarpes rocosos y la verde huerta tradicional que se extiende en terrazas junto al río.

Una bifurcación señala el momento de descender hacia el valle. Desde este punto se obtienen magníficas vistas del río y de las antiguas salinas, situadas junto al cauce. En lo alto de una roca destaca la llamada Casa del Salero, desde donde se vigilaba la explotación salinera.

Las salinas, hoy abandonadas, conservan aún los estanques donde se evaporaba el agua para obtener sal. Este pequeño conjunto constituye uno de los testimonios históricos más curiosos del recorrido.

Poco antes de llegar a Alcadima aparecen huertos e invernaderos que aprovechan el agua del río y el microclima templado del valle. Finalmente, el camino conduce al pequeño núcleo de casas de piedra y yeso de la aldea.

Entre sus callejones estrechos aún pueden verse antiguas puertas de madera con cerrojos de hierro. El lavadero y la fuente continúan en buen estado, y el agua del río Mundo fluye aquí tranquila y cristalina, permitiendo incluso observar peces a simple vista.

Un balcón natural sobre el río Mundo

Los miradores naturales del camino permiten contemplar el profundo valle excavado por el río, los farallones rocosos que rodean Ayna y las antiguas huertas que descienden hacia el agua.

El murmullo constante del río

Durante gran parte del recorrido se escucha el sonido del río Mundo fluyendo entre las rocas y la vegetación de ribera, acompañado por el canto de las aves del valle.

Aromas de pinar y huerta serrana

El camino atraviesa pinares y pequeñas huertas donde se mezclan el olor de la resina, la tierra húmeda y las plantas aromáticas de la Sierra del Segura.

Información destacada

  • Dificultad: fácil
  • Distancia total: 8,5 km
  • Duración aproximada: 2 horas
  • Tipo de recorrido: circular
  • Sendero: GR-67