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En el corazón de La Mancha toledana, el Pago Campo de la Guardia representa la máxima expresión del vino de calidad, un enclave singular donde paisaje, suelo y clima se unen para dar lugar a vinos únicos.
La Guardia, Toledo
Tempranillo
Chardonnay
Cabernet Sauvignon
Syrah
Merlot
La Denominación de Origen Pago Campo de la Guardia se extiende sobre 81 hectáreas de viñedo situadas en el término municipal de La Guardia, en la provincia de Toledo. Este pago está gestionado por Bodegas Martúe, que en el año 2009 obtuvo la calificación oficial de Vino de Pago, la máxima distinción que contempla la legislación vitivinícola española.
El concepto de Vino de Pago hace referencia a viñedos ubicados en enclaves excepcionales, con características propias de suelo y clima que imprimen a los vinos una personalidad única e irrepetible.
Viñedos ordenados que dibujan un paisaje agrícola elegante y armónico en plena llanura manchega.
Pago Campo de la Guardia está compuesto por distintas parcelas que conforman un paisaje vitivinícola coherente y de gran calidad. Los viñedos se asientan en una zona de condiciones ambientales excelentes para el cultivo de la vid, lo que permite una maduración equilibrada de la uva y la elaboración de vinos tintos y blancos de alta gama.
Este reconocimiento sitúa al Pago Campo de la Guardia entre un reducido grupo de bodegas españolas que cuentan con esta distinción, reservada únicamente a proyectos vitivinícolas con identidad propia y una calidad contrastada.
Vinos intensos, equilibrados y expresivos que reflejan la identidad única del Pago Campo de la Guardia.
El pago se estructura en dos fincas principales que conforman el corazón del proyecto vitivinícola de Martúe.
La Finca Campo Martuela, con una extensión de 30 hectáreas, fue la primera en plantarse a partir de 1990. En ella se cultivaron variedades tintas cuidadosamente seleccionadas: Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Petit Verdot, Merlot y Syrah.
La textura del suelo y el contacto directo con la cepa transmiten la autenticidad del terruño.
La Finca El Casar, con 51 hectáreas de viñedo, se incorporó al proyecto en el año 2000. En esta finca se plantaron las mismas variedades tintas que en Campo Martuela, a las que se sumaron la uva Malbec y la variedad blanca Chardonnay, ampliando así la diversidad y complejidad de los vinos elaborados en el pago.
La bodega cuenta con modernas instalaciones técnicas que permiten un control exhaustivo de todo el proceso de elaboración, desde la selección de la uva hasta el embotellado, siempre con el objetivo de respetar al máximo la calidad del fruto y la singularidad del terruño.
El complejo de enoturismo ofrece visitas en las que se puede conocer mejor sus instalaciones y vinos, así como la opción de celebrar eventos familiares y de empresa entre viñedos.