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En Cuenca, incluso las iglesias saben asomarse al abismo. Un templo medieval suspendido entre la piedra y el río.
Cuenca, Cuenca
Bajada de San Miguel, desde la Plaza Mayor
Acceso libre al exterior. El interior es visitable cuando hay eventos o actividades.
Acceso gratuito.
Actos culturales
Mudéjar
Siglo XIII
Arquitectura religiosa
Patrimonio Humanidad
Religioso
La iglesia de San Miguel se levanta junto a la antigua muralla, dominando el curso del río Júcar desde una posición privilegiada y vertiginosa. Su origen se remonta al siglo XIII, cuando fue construida como una parroquia de estructura sencilla, acorde con los primeros momentos de expansión urbana de la ciudad cristiana.
De esta primera etapa se conserva el ábside semicircular, mientras que el resto del edificio ha experimentado importantes transformaciones a lo largo de los siglos, especialmente entre los siglos XV, XVI, XVIII y XX.
Un templo suspendido sobre el vacío, con el río a sus pies.
El templo original constaba de:
Una sola nave de mampostería
Cubierta de armadura de madera
Ábside semicircular
Torre a los pies
En el siglo XV se añadió una segunda nave en el lado norte, también cubierta con un artesonado mudéjar, ampliando el espacio litúrgico.
Durante el siglo XVI, la cabecera fue profundamente reformada con la intervención de destacados maestros como Esteban Jamete y el cantero Pedro de Yrizar. A Jamete se debe la elegante cúpula oval, decorada con motivos florales, que introduce un lenguaje más refinado y artístico en el conjunto.
El siglo XVIII supuso una transformación radical del interior. Las antiguas cubiertas de madera fueron sustituidas por sistemas abovedados:
Nave principal: bóveda de cañón con lunetos
Nave colateral: bóveda de arista
Estas bóvedas se apoyan en dobles pilastras de potente cornisamiento, con capiteles de orden corintio decorados con cabezas de angelitos, un recurso ornamental muy característico del barroco tardío conquense.
La decoración de rocalla aparece de forma contenida, concentrándose en:
Arcos fajones
Vértices de los lunetos
Centros de las bóvedas
El rumor del Júcar mezclado con el silencio del casco histórico.
La portada principal presenta dos momentos constructivos:
El cuerpo inferior, probablemente del siglo XVIII, está realizado en piedra almohadillada y se articula mediante un arco de medio punto flanqueado por pilastras poco resaltadas.
El cuerpo superior incorpora una hornacina central entre dobles pilastras jónicas, flanqueada por unas singulares figuras de donantes alojadas en hornacinas laterales, un detalle poco habitual que añade singularidad al conjunto.
Junto a la iglesia se conservan restos de antiguos baños públicos de origen árabe, testimonio de la continuidad de ocupación del lugar desde época islámica y del valor histórico del enclave.
El emplazamiento, colgado sobre la hoz y en contacto directo con la muralla, convierte a San Miguel en un excelente mirador natural y en una de las estampas más reconocibles de Cuenca.
Piedra húmeda, vegetación de ribera y aire antiguo.
La Iglesia de San Miguel destaca por:
Su antigüedad medieval
Su compleja evolución arquitectónica
La intervención de maestros de primer nivel
Su relación directa con la Hoz del Júcar
La presencia de restos islámicos en su entorno
Origen en el siglo XIII
Ábside medieval conservado
Cúpula oval de Esteban Jamete
Reformas barrocas del siglo XVIII
Restos de baños árabes junto al templo
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