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Ermita blanca sobre una ladera rocosa rodeada de vegetación y cielo azul con nubes.

Ermita de San Lorenzo

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  • Gratuito

Piedra, silencio y memoria en una de las ermitas más antiguas de Alcalá del Júcar. Un templo humilde que guarda siglos de historia y fe entre las hoces del Júcar. 

Fachada lateral de ermita blanca con puerta de madera y cúpula bajo cielo despejado.

Alcalá del Júcar, Albacete

Más detalles

  • Visita libre

  • Siglo XVI

  • Religioso

  • Arquitectura religiosa

Sobre este lugar

La Ermita de San Lorenzo aparece citada ya a finales del siglo XVI, en un momento en el que Alcalá del Júcar consolidaba su identidad como villa vinculada al río y al aprovechamiento de su entorno natural. Su historia está marcada por episodios de deterioro y recuperación, siendo especialmente significativa la restauración llevada a cabo en 1742, tras un hundimiento que comprometió la estabilidad del edificio.

Las pinturas interiores conservan una inscripción que señala el año 1805 como fecha de finalización de las obras, momento en el que se incorporó una decoración claramente influida por el estilo neoclásico, sobria y equilibrada, en consonancia con los gustos de la época.

Vista

La sobriedad neoclásica y la textura de la piedra local.

Uno de los elementos más destacados de la ermita es su retablo, que fue objeto de una cuidada restauración en 1993 debido a su avanzado estado de deterioro. Esta intervención fue realizada por el taller de cantería de la Escuela Taller II, que optó por una solución respetuosa con el entorno y la tradición local.

El nuevo retablo se ejecutó en piedra natural de Alcalá del Júcar, labrada y colocada de forma artesanal, devolviendo al conjunto su dignidad estética y asegurando su conservación futura. Esta restauración constituye un ejemplo de recuperación patrimonial ligada al saber hacer tradicional.

Oido

El silencio roto solo por el viento y los sonidos del entorno.

Detalles adicionales

A lo largo del tiempo, la ermita ha experimentado diversas transformaciones motivadas tanto por el paso de los siglos como por las condiciones del terreno. Tras un hundimiento, fue restaurada en 1742, y su configuración definitiva se completó a comienzos del siglo XIX, tal y como atestigua una inscripción pictórica que sitúa su terminación en 1805.

Tacto

La rugosidad de la piedra labrada artesanalmente.

Más allá de su interés artístico, la Ermita de San Lorenzo representa un espacio de memoria colectiva y devoción popular, estrechamente vinculado a la historia cotidiana de Alcalá del Júcar. Su arquitectura sencilla y su integración en el paisaje refuerzan el carácter íntimo y recogido del lugar.

Información destacada

Visitar la Ermita de San Lorenzo es una invitación a detenerse y contemplar. Es un lugar ideal para comprender la dimensión más humana y espiritual del patrimonio de Alcalá del Júcar, lejos de las grandes construcciones monumentales, pero cargado de autenticidad.

 

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