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Fortaleza de piedra junto a presa y lámina de agua al atardecer

Castillo de Peñarroya

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Hay castillos que se visitan y otros que se sienten. El de Peñarroya pertenece claramente al segundo grupo: basta acercarse para entender por qué este lugar fue frontera, refugio y hoy es memoria viva del territorio.

 

Vista frontal de fortaleza medieval con torres y murallas

Argamasilla de Alba, Ciudad Real

Sobre este lugar

El castillo de Peñarroya tuvo su origen en época islámica, formando parte del sistema defensivo que protegía el Campo de Montiel. Tras la conquista cristiana en el siglo XIII, pasó a manos de la Orden de Santiago, que reforzó sus estructuras y lo convirtió en un enclave estratégico de control territorial y simbólico. Su posición elevada permitía vigilar caminos y recursos, función que mantuvo durante siglos.

Con el paso del tiempo, el carácter militar fue cediendo protagonismo al religioso. En el interior del recinto se ubica el santuario de la Virgen de Peñarroya, patrona de Argamasilla de Alba, que ha transformado el castillo en un lugar de peregrinación y encuentro popular.

 

Vista – Un castillo sobre el agua

La panorámica del castillo reflejado en el embalse es sencillamente hipnótica, especialmente al atardecer.

 

Arquitectónicamente, el conjunto conserva lienzos de muralla, torreones y restos de la torre del homenaje, adaptados al relieve rocoso sobre el que se asienta. La silueta del castillo recortándose sobre el agua del embalse ofrece una de las estampas más reconocibles de la provincia de Ciudad Real. El entorno natural, hoy dominado por el embalse, añade un valor paisajístico que refuerza la sensación de aislamiento y grandeza histórica del lugar.

 

Oído – Silencio interrumpido

El viento, el agua y alguna campana lejana sustituyen al antiguo ruido de armas.

 

Detalles adicionales

El castillo de Peñarroya no se entiende sin su entorno. El embalse, construido en el siglo XX, transformó por completo el paisaje original, rodeando la fortaleza de agua y multiplicando su atractivo visual. Este nuevo escenario ha convertido el enclave en un espacio ideal para la contemplación, la fotografía y el turismo tranquilo, donde historia y naturaleza conviven sin prisas.

 

Olfato – Aire limpio y tomillo

Aromas de campo abierto y vegetación mediterránea envuelven el recinto.

 

Cada primavera, la romería de la Virgen de Peñarroya reúne a numerosos visitantes, reforzando el vínculo entre el castillo y la identidad local. Este uso continuado ha permitido que el recinto siga vivo, no como una ruina olvidada, sino como un espacio cultural y emocionalmente activo dentro del territorio.

 

Información destacada

Ubicación: Argamasilla de Alba (Ciudad Real)

Época principal: islámica y medieval cristiana

Vinculación histórica: Orden de Santiago

Uso actual: santuario y espacio visitable

Entorno: embalse de Peñarroya

 

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