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Vista aérea de una fortaleza rodeada de olivares y caminos rurales.

Castillo de Villalba

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  • Gratuito

El Castillo de Villalba, cuyo nombre significa Villa Blanca, es el monumento más antiguo conservado en el término municipal de Cebolla. Situado en una posición elevada y estratégica, domina la vega del río Tajo y controla un paso histórico fundamental de comunicaciones. 

Vista aérea cenital de una fortaleza con patio interior cubierto de hierba.

Cebolla, Toledo

Más detalles

  • Fortificaciones

  • Siglo IX

  • Musulmana

  • Visita libre

Sobre este lugar

El origen del castillo se remonta a época musulmana, probablemente entre los siglos XI y XII, aunque se levantó aprovechando restos de una fortaleza romana anterior. Esta construcción romana tenía como función controlar y defender la calzada que unía Toletum (Toledo) con Emerita Augusta (Mérida) por la margen izquierda del Tajo, una de las grandes vías de comunicación del occidente peninsular.

 

Vista

La panorámica desde el castillo nos habla de historias del pasado. 

Tras la reconquista cristiana, el castillo fue restaurado en el siglo XII y pasó a manos de la Orden del Temple, que lo integró en la encomienda de Montalbán. Permaneció bajo dominio templario hasta la disolución de la orden en el siglo XIV. Posteriormente, el castillo fue propiedad de importantes linajes nobiliarios, entre ellos los López de Ayala (condes de Fuensalida), los condes de Oropesa, los duques de Frías, los condes de Deleitosa y el duque de Arión.

Un episodio destacado de su historia tuvo lugar cuando el castillo sirvió de refugio al rey Juan II de Castilla, en su huida desde Talavera tras ser prácticamente retenido por el infante Enrique de Aragón en el contexto de las luchas nobiliarias del siglo XV.

 

Oído

Las piedras del castillo hablan en el silencio de su alrededor.

Detalles adicionales

Arquitectónicamente, aún se conservan restos de la barrera exterior. De las cuatro torres que reforzaban las esquinas del recinto, solo permanece una en la fachada principal, mientras que las torres rectangulares situadas en los tramos centrales de la muralla se conservan mejor. La puerta de acceso, con arco de medio punto, estaba protegida por dos torres laterales, reforzando el control del paso. El interior del recinto se encuentra prácticamente destruido. Hoy se presenta como un conjunto de ruinas de gran valor histórico, que permiten comprender la evolución defensiva del territorio y la importancia de este enclave a lo largo de los siglos.

Gusto

No te vayas sin probar la gastronomía local, bien acompañada de los vinos de la DO Méntrida, a la que pertenece Cebolla.

El emplazamiento estratégico del castillo explica que este lugar haya sido ocupado de forma continuada desde época romana, pasando por la dominación musulmana y la posterior reconquista cristiana.

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  • El castillo fue utilizado por romanos, musulmanes y cristianos, lo que lo convierte en un ejemplo excepcional de continuidad histórica en un mismo enclave defensivo.
  • Desde su altura se comprende perfectamente el antiguo nombre de la localidad, Villalba, en referencia al color claro de las construcciones y del paisaje circundante.
  • Parte del esplendor del castillo se conserva hoy de forma simbólica en la iglesia parroquial de Cebolla, donde se custodian el Cristo de la Salud y la pila bautismal, vinculados históricamente a la fortaleza.

Información destacada

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  • Se recomienda calzado cómodo, ya que el terreno es irregular y no está acondicionado.
  • Ideal para combinar la visita con un paseo por la vega del Tajo, apreciando el paisaje que explica la función estratégica del castillo.
  • Las mejores horas para la visita son a primera hora de la mañana o al atardecer, cuando la luz realza las ruinas y las vistas sobre el valle.
  • No hay señalización interpretativa, por lo que es recomendable informarse previamente sobre su historia para disfrutar mejor la visita.

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