Cargando...

Vista aérea de fortaleza rodeada de llanuras y caminos rurales.

Castillo de Barcience

  • Compartir en:

  • Gratuito

Aunque el castillo presenta estado ruinoso, todavía se intuye el poderío que reflejó en la Edad Media como mansión señorial fortificada de la poderosa familia Silva.

Fortaleza de piedra sobre colina árida con camino de acceso.

Barcience, Toledo

Más detalles

  • Fortificaciones

  • Siglo XV

Sobre este lugar

La construcción del castillo fue iniciada en el siglo XV por Juan de Silva, primer conde de Cifuentes y señor de Barcience, y concluida por su nieto, que heredó nombre y título. La fortaleza se concibió como una mansión señorial fortificada, acorde con la nueva concepción del poder nobiliario bajomedieval, en la que la representación y el prestigio primaban sobre la defensa estricta.

El edificio tiene planta rectangular y está reforzado en sus esquinas por cuatro torres: dos de base circular, una de planta cuadrada y la torre del homenaje. Esta última es el elemento más representativo del conjunto, tanto por su volumen como por el gran león rampante tallado en uno de sus muros, emblema inequívoco de la familia Silva.

Vista

La panorámica de las tierras de Toledo.

Construido en sillarejo con refuerzos de sillería en esquinas y vanos, presenta una planta rectangular reforzada por cuatro torres. Destaca especialmente la torre del homenaje, donde se conserva un gran león rampante esculpido en piedra, símbolo heráldico de los Silva, que por sí solo justifica la visita. Aunque fue artillado y guarnecido en el siglo XVI, nunca llegó a desempeñar un papel bélico relevante.

Tacto

La rugosidad de la piedra habla de historias medievales. 

Detalles adicionales

Cada una de las torres circulares se remata con otra también circular de menor tamaño, aportando verticalidad y una estética singular al conjunto. Una cornisa decorativa de arcos ciegos, interrumpida por modillones, recorre el perímetro exterior de la fortaleza, un detalle arquitectónico poco habitual que refuerza su carácter palaciego.

En el interior, muy arruinado, aún se distinguen restos de dos plantas, adarves y los muros de un aljibe que garantizaba el suministro de agua. También se aprecian indicios del antiguo foso y de una barrera defensiva que protegía el acceso principal, aunque estos elementos han desaparecido casi por completo.

En el siglo XVI el castillo fue dotado de artillería y guarnición, adaptándose parcialmente a los nuevos sistemas defensivos, aunque sin perder su función residencial. Con el paso del tiempo cayó en desuso y fue deteriorándose hasta el estado ruinoso actual.

Gusto

Una buena antesala para disfrutar después de la visita de la gastronomía de la zona. 

Algunas curiosidades: 

  • El gran león rampante tallado en la torre del homenaje es uno de los elementos heráldicos más llamativos de los castillos de Castilla-La Mancha.
  • Juan de Silva recibió del rey, junto con el título de conde de Cifuentes, el de señor de Barcience, lo que explica la monumentalidad de una fortaleza concebida más para mostrar poder que para la guerra.

Información destacada

  •  
  • Llevar calzado cómodo y adecuado para terreno irregular, ya que el interior presenta escombros y desniveles.
  • Extremar la precaución al recorrer el recinto, especialmente en las zonas interiores más deterioradas.
  • La visita es especialmente recomendable al atardecer, cuando la luz resalta los volúmenes de las torres y el relieve del león rampante.
  • Combinar la visita con un paseo por el entorno natural y el propio casco urbano de Barcience para comprender la relación histórica entre el castillo y la villa.

Maximiza tus sentidos: descubre, saborea, experimenta cada rincón