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Raíz culinaria

Pisto manchego con huevos en sartén

Pisto mancheego

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El pisto manchego es uno de los platos más representativos de la cocina de Castilla-La Mancha. En su versión más básica se compone únicamente de pimiento verde y tomate, aunque con el paso del tiempo se han incorporado otras hortalizas como cebolla, pimiento rojo, calabacín y ajo.

De origen andalusí, el pisto es un sofrito lento de verduras cocinadas en aceite de oliva hasta alcanzar una textura melosa y concentrada. Puede servirse caliente o frío y es habitual acompañarlo con huevo frito, pan rústico o como guarnición de carnes y pescados.

La calidad del plato depende directamente de la frescura y sabor de las hortalizas empleadas.

Pisto manchego con huevo frito

Toledo, Toledo

Más detalles

  • Salado

  • Principante

  • Entre 30 y 60 minutos

Sobre esta receta

Ingredientes

  • 1 cebolla grande
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo carnoso
  • 1 calabacín grande
  • 1 diente de ajo
  • 400 g de tomate triturado o tomates maduros triturados
  • 1 chorro de vino blanco
  • Aceite de oliva
  • Sal al gusto
Crisol de colores

El contraste entre el rojo del tomate y los tonos verdes y amarillos de las hortalizas crea un plato lleno de color.

 

Elaboración

  • Se preparan todas las verduras antes de comenzar la cocción.
  • Se corta la cebolla en dados regulares.
  • Se limpian los pimientos de semillas y se cortan en dados.
  • El calabacín se corta en dados algo mayores, con piel.
  • El ajo se pica muy fino, retirando el germen.
  • El tomate se tritura hasta obtener una textura fina.
  • En una sartén amplia o cazuela de fondo grueso se añade aceite de oliva suficiente para sofreír las verduras.
  • Se calienta el aceite a fuego medio y se incorpora la cebolla. Se cocina hasta que esté transparente y tierna.
  • Se añaden el pimiento verde, el pimiento rojo y el ajo, y se sofríen a fuego bajo hasta que estén blandos.
  • A continuación, se agrega el calabacín y se cocina lentamente, removiendo de vez en cuando, hasta que esté tierno pero sin deshacerse.
  • Cuando todas las verduras estén bien pochadas, se incorpora el tomate triturado y el chorro de vino blanco. Se cocina a fuego medio-bajo hasta que el tomate reduzca, cambie de color y la mezcla adquiera consistencia espesa.
  • Se ajusta de sal al final y se deja reposar unos minutos antes de servir.

 

Presentación

Se sirve solo, acompañado de huevo frito o como guarnición.

Equilibrio natural

El sabor es equilibrado y natural, con el dulzor del tomate, la suavidad del calabacín y el fondo ligeramente caramelizado del sofrito.

Detalles adicionales

Maridaje

  • Vino tinto joven de la región
  • Vino blanco seco
  • Pan rústico para acompañar
La cocina de la abuela

El aroma del tomate cocinado junto al pimiento y el ajo evoca la cocina tradicional de huerta.

 

Consejos tradicionales

  • El pisto debe cocinarse lentamente para que las verduras se integren sin quemarse.
  • La textura ideal es espesa, no caldosa.
  • Puede congelarse perfectamente si no lleva patata.

El pisto manchego es un homenaje a la huerta y a la cocina pausada, una receta sencilla que refleja la esencia gastronómica de Castilla-La Mancha.

Información destacada

  • Consumido durante todo el año
  • Especialmente en verano y otoño, temporada de hortalizas

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