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Vista panorámica de un núcleo urbano rodeado de campos y sierras

Microrreserva del Bonal del Arroyo de Valdelamadera

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  • Gratuito

Entre encinares y monte mediterráneo, el Bonal del Arroyo de Valdelamadera rompe la uniformidad del paisaje con agua, musgos y brezales. Un espacio frágil, poco frecuente y de gran valor natural que conserva ecosistemas casi desaparecidos del interior peninsular.

Pasarela peatonal sobre un río rodeado de vegetación

Piedrabuena, Ciudad Real

Más detalles

  • Espacio Natural Protegido

Sobre este lugar

La Microrreserva del Bonal del Arroyo de Valdelamadera se localiza en el término municipal de Piedrabuena, en la provincia de Ciudad Real, y fue declarada microrreserva en 2002.. Cuenta con una superficie aproximada de 22,32 hectáreas y forma parte del conjunto de 14 turberas ácidas, conocidas localmente como bonales, distribuidas por la comarca de los Montes del Guadiana y sus afluentes.

En el municipio de Piedrabuena se conservan cuatro de estos enclaves: el Bonal de El Alcornocal, el Bonal del Barranco de Zarzalagorda, el Bonal del Morro de la Parrilla y el Bonal del Arroyo de Valdelamadera, siendo este último uno de los más conocidos y representativos.

Vista

Un mosaico verde de prados húmedos, sauces y brezales que contrasta con el monte seco circundante.

El bonal se sitúa en la llanura de inundación del Arroyo de Valdelamadera, donde las aguas encharcadas, de carácter semipermanente, favorecen la alternancia entre la vegetación del monte y las saucedas ribereñas. Este régimen hídrico permite el desarrollo de comunidades vegetales especializadas y la aparición de paisajes de gran diversidad y singularidad.

La interacción entre el agua, los suelos silíceos y la vegetación genera un mosaico de hábitats poco común en Castilla-La Mancha.

Oído

El murmullo del agua y los sonidos amortiguados de un humedal tranquilo.

Detalles adicionales

El espacio alberga una notable variedad de formaciones vegetales, entre las que destacan encinares alcornocales y quejigares, brezales atlánticos, turberas de cobertura, prados mediterráneos de hierbas altas y juncos, así como bosques de galería dominados por sauces, chopos y alisos, acompañados de matorral ribereño con tamujos y tarays.

Olfato

Aromas frescos y terrosos, propios de las turberas y la vegetación higrófila.

Entre las especies más singulares presentes en la microrreserva destacan los brezales higrófilos, los musgos y helechos reales, el mirto brabante (Myrica gale) y plantas carnívoras como la Drosera rotundifolia. También son frecuentes especies como distintos narcisos, la olaga gatina y el brezo de turbera, todas ellas adaptadas a suelos permanentemente húmedos.

La elevada diversidad florística y la presencia de especies protegidas confieren a este bonal un alto valor científico y paisajístico, haciendo imprescindible su conservación y protección.

Información destacada

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  • Microrreserva declarada en 2002.
  • Superficie aproximada: 22,32 hectáreas.
  • Integrada en el conjunto de bonales de los Montes del Guadiana.
  • Presencia de turberas ácidas y flora protegida.

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