Cargando...

Puente de madera sobre canal rodeado de árboles

Microrreserva Cueva de la Canaleja

  • Compartir en:

  • Gratuito

En un valle discreto y silencioso del río Tajuña, la Cueva de la Canaleja custodia un mundo subterráneo esencial para la conservación de los murciélagos más amenazados de la región.

Paisaje de valle con laderas verdes y cielo nuboso

Abánades, Guadalajara

Más detalles

  • Espacio Natural Protegido

Sobre este lugar

La Cueva de la Canaleja se localiza en el término municipal de Abánades, dentro del valle del río Tajuña, afluente del Jarama. El paisaje se caracteriza por un valle estrecho y encajado sobre un sustrato calizo formado por margas, calcarenitas, conglomerados, calizas y dolomías, a una altitud superior a los 1.000 metros.

En el entorno inmediato de la cueva, el relieve se suaviza y da paso a un paisaje ondulado cubierto por bosques bien conservados de encinar y quejigar, con presencia de sabina negra y enebro en las zonas más rocosas.

Vista

Encinares y quejigares envuelven discretamente la entrada de la cueva.

El espacio protegido cuenta con una superficie aproximada de 163 hectáreas e incluye tanto la cavidad de origen kárstico como el área forestal circundante, fundamental para garantizar la tranquilidad y el equilibrio ecológico del refugio.

La cueva presenta una longitud de unos 70 metros y alcanza una profundidad máxima de 13 metros, condiciones óptimas para acoger poblaciones de murciélagos durante los periodos de hibernación y reproducción. 

Oído

Un entorno donde el silencio es parte esencial de la conservación.

Detalles adicionales

La inclusión de la Cueva de la Canaleja en la Red Natura 2000 se debe principalmente a su papel como refugio de invernada y cría de quirópteros. Entre las especies más relevantes destacan el murciélago ratonero grande (Myotis myotis), el murciélago mediterráneo de herradura (Rhinolophus euryale) y el murciélago de cueva (Miniopterus schreibersii).

Las poblaciones varían de un año a otro, pero se mantienen relativamente elevadas. Myotis myotis presenta su mayor número durante el verano, mientras que Miniopterus schreibersii y Rhinolophus euryale permanecen en la cueva tanto en hibernación como en época de cría.

Olfato

Aliagas, tomillos y encinas perfuman el aire del valle.

De forma más aislada aparece el murciélago grande de herradura (Rhinolophus ferrum-equinum), que utiliza la cueva principalmente como refugio de invernada. La coexistencia de estas especies convierte a la Canaleja en uno de los enclaves más relevantes para la conservación de quirópteros en el norte de Castilla-La Mancha.

Entre estas formaciones aparecen también cultivos de secano, integrados en el paisaje tradicional del valle. Además de los murciélagos, el espacio alberga otros mamíferos como gato montéstejón y garduña, así como una interesante comunidad de aves forestales. Entre ellas destacan el azor, el gavilán y el chotacabras pardo, asociados a los bosques y claros del entorno.

El entorno forestal actúa además como área de alimentación y refugio complementario, reforzando la funcionalidad ecológica del conjunto. La zona de protección está ocupada por bosques de quejigos y encinas, en ocasiones adehesados, acompañados por sabinares bien conservados. El sotobosque presenta aliagares con especies como Linum suffruticosum, Linum appressum y Salvia lavandulifolia, así como cambronales (Genista pumila) y formaciones de tomillar-pradera con Teucrium polium, Festuca hystrix y Artemisia pedemontana.

 

Información destacada

La principal amenaza para la microrreserva es el excesivo tránsito humano, especialmente el acceso al interior de la cueva durante los periodos sensibles de hibernación y cría, que puede provocar graves alteraciones en las colonias de murciélagos.

Para evitar estas afecciones, la cueva se encuentra cerrada mediante una verja, impidiendo actos de vandalismo y su posible uso como basurero. El acceso al interior no está permitido, y la totalidad del LIC se asienta sobre terrenos de propiedad privada, por lo que es imprescindible respetar las normas de conservación.

Maximiza tus sentidos: descubre, saborea, experimenta cada rincón